El Ragdoll
El Ragdoll es una raza relativamente reciente, surgida en Estados Unidos en los años 60, gracias a un cruce selectivo realizado por Ann Baker, y que llegó a Europa en los años 80 y a España una década más tarde, gracias a Patricia Brownsell.
Lo peculiar en los ragdoll es su capacidad para relajar totalmente sus músculos cuando es tomado en brazos, quedando inerte, como si fuese una muñeca de trapo, de ahí su nombre. Esta característica, unida a su espectacular belleza y su tremenda expresividad y sensibilidad, hacen de él un excepcional animal de compañía, que convive en perfecta armonía otros animales como perros o gatos.
Consigue desarrollar una perfecta simbiosis con su dueño, sabrá como se siente de la misma forma que expresará su estado de ánimo y demostrará su amor incondicional.
Es un gato grande, robusto, de pelo semilargo, sedoso y extremadamente agradable al tacto, que no se anuda. Sus ojos son almendrados, de un maravilloso azul intenso.
Su carácter dulce y equilibrado, pero a la vez divertido y juguetón le hace ser un compañero ideal para los niños.
Son animales muy sociables que no correrán a esconderse cuando lleguen las visitas, sino que se mostrarán dóciles y confiados cuando se les acaricia. Su belleza y simpatía cautivará a todas sus amistades y sorprenderá incluso a los que apenas conocen el mundo felino.
En el ragdoll existen tres patrones fundamentales: colorpoint, mitted y bicolor, en los colores clásicos, seal, azul, chocolate y lila, y en nuevos colores, rojo y crema.



